El arte de los reportajes sin fuentes primarias.

En un artículo anterior exploramos la agregación y la curadoría de contenidos noticiosos. En estos artículos excluimos lo opinático y nos concentramos en géneros periodísticos.

Como es de esperar, por cada contenido noticioso original se generan copias (autorizadas o no), versiones (fieles o no), con o sin valor agregado. Ya eso da una idea de que artículos originales de calidad son reproducidos o desarmados para usar sus partes en nuevas entradas. Es un reciclaje a veces “ecológico”, a veces tóxico.

Hay curadorías de contenido que ofrecen amplio valor agregado, sea por la selección de piezas, la calidad del análisis o las conversaciones que se derivan. Y hacia allá le recomiendo dirigirse.

¿Tiene usted un blog noticioso o pretende tenerlo?
He manejado algunos, como editor y productor de contenido. He conocido y conversado con decenas que los administran a diario. Observo regularmente medios noticiosos o semi-noticiosos en línea. De esa vivencia me permito compartir algunas heurísticas y recomendaciones.

¿Es importante la diferencia entre agregación y curaduría?
Yo prefiero llamarlo a todo “curaduría”, con distinción a que “agregación” es una forma mínima de curaduría en la cual el valor agregado está en la selección de piezas más que en el contenido propio y el análisis. Para mí es irrelevante la distinción, pero que no sea un tópico de debate semántico.

¿Es importante la diferencia entre noticia y opinión?
Vital. A menos que sea la reproducción de una noticia profesionalmente producida, la mayoría aplastante (estimo superior a 90 por ciento), de todo el contenido pretendidamente noticioso, no lo es. La web y las redes sociales pululan de opinión y eso es maravilloso, pero no necesariamente periodístico. Es tan excepcional la noticia que reconocerla y producirla se han convertido en un valor en sí mismo (eso sí, uno que rara vez se paga).

Olvídese de la exclusividad
En un blog que coordinaba hace un par de años, quisimos que los colaboradores escribieran solo para nosotros. Luego entendimos que tienen sus propios blogs, publican primero en ellos y nos mandan un enlace o el texto. La agregación, obviamente, no excluye contendido propio, pero debe ser flexible ante lo que ya está publicado en otra parte.

Cultive talentos
El talento llama al talento. Cree un ecosistema de personas inteligentes, motivadas, compatibles con lo que usted busca. Lo hizo Periodista Digital y HuffPost cuando se preguntaron cómo multiplicar la producción pero no la nómina. ¿La respuesta? Llamaron a blogueros talentosos y los invitaron a mudarse hacia sus ecosistemas. Muchos sitios siguen esa práctica, pero son pocos los que retienen a los blogueros. Si no hay conexiones interesantes, se van.

Reconozca la autoría
Que todo tenga crédito: textos, fotos, videos, audios. Que un usuario vea su nombre es ya una gran recompensa por el esfuerzo de producir mensajes originales. Si no se hallan créditos discernibles, hay que tratar de ir por la fuente real. Si no se encuentra pues se cita el sitio web, Google caché, Flickr, etc. La verificación en la web suele ser a posteriori. Yo acostumbro a atribuir al “dominio público de la WWW” cuando ya no puedo más, que es casi como atribuirlo a nada, pero algo es algo.

Versione o cite, no copie
Versionar significa poner en sus propias palabras información de terceros. Citar es tomar fragmentos de un contenido ajeno y, debidamente contextualizado, colocarlo en su reporte. La versión debe apuntar a los documentos en línea respectivos. Las citas, por su parte, que sean en efecto textuales… y cortas.

¿Permiso o perdón?
Hay que leer los términos bajo los cuales alguien publica un contenido original. Para mí es anatema usar gratuitamente algo que vale dinero en el mercado, a menos que esté autorizado o, mejor dicho, no desautorizado. Caso emblemático: las agencias de noticias cuyos cables son muy copiados. Otros servicios, como Youtube y similares tienen la virtud de distribuir sus contenidos de forma abierta, de modo que casi todo se puede usar.

Publique términos de uso
Hay cosas que decir a sus usuarios. Bajo qué tipo de licencia edita su medio, cuáles son sus políticas editoriales. Términos legales mínimos y sus consideraciones de “netiquette”, si aplican. En el blog que les mencioné trabajamos bajo la licencia Creative Commons, gratuita y abierta, pero con ciertas condiciones. La política de “agregación” también es conveniente aclararla. En este enlace hay un ejemplo de esos términos mínimos pero suficientes.

La calidad es inversamente proporcional a la cantidad
Hay un límite tras el cual la cantidad de posts no puede garantizar la calidad. Lo llamo “punto de quiebre cualitativo”. Muchos medios apuestan por el bombardeo y la saturación, la estrategia generalmente funciona en términos de tráfico, pero termina haciendo del tráfico un commodity, que vale por su mero “peso”. No en vano es la principal forma de monetización actual para medios en línea pero, si no se cuida la calidad, pierde influencia y respeto.

Dé el ejemplo
No solicite nada que usted mismo no realice. Buena ortografía, uso del nombre propio o seudónimo, normas de etiqueta… cualquier cosa que pida hágala usted primero.

Use activamente las redes sociales
La publicación no termina en el blog o en la página web. Se extiende, se fragmenta en tuits y posts en Twitter, Facebook y otros espacios “sociales”, que son el “blog reloaded”, el sitio web personal, que administramos y se autoadministra según nuestras preferencias. Estos “feeds” se cruzan, se integran en cuentas de social media. La primera gran tendencia periodística de principios del siglo 21.

Incorpore contenido original
La diferenciación está en lo que no tiene la competencia. El contenido propio le da una diferencia obvia. Si toma fragmentos de artículos de terceros conéctelos con frases y párrafos suyos. Reescriba títulos, subtítulos, entradillas, leyendas de fotos. Lo ideal, al final, es que la curadoría sea contenido original cuyas citas y referencias sean reproducidas de terceras partes.

Modere la conversación
Sugiero que acepte comentarios. El periodismo actual debe dar espacio al diálogo, incluso a la refutación de la audiencia que, así, se convierte en comunidad. Promueva discusiones, no tome partido por unos en detrimento de otros, no aliene ni ataque a quienes disientan. No borre comentarios a menos que incumplan sus reglas de etiqueta. Aquí un ejemplo de términos del propio Huff Post Voces.

Hay mucho que hablar sobre este tema, que seguiremos explorando en futuros artículos.

-Fernando Nunez-Noda

 


Publicado en Huffington Post, el 20/06/2014.
Imagen inicial: Composición de NN sobre búsqueda en Google Images.

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