La Era de los Chicos Malos (Univision)

La Era de los Chicos Malos (Univision)

El anti-héroe, el disruptivo quieren pasar o están pasando de la cultura popular a los palacios de gobierno. Eso plantea en mi más reciente artículo en Univision Noticias. ¿Qué produce esta atracción fatal por el “tremendo” desde las aulas de bachillerato hasta las urnas electorales? ¿Por qué los mileniales tienen esa fascinación por el socialismo? ¿En qué se parecen líderes populistas como Donald Trump y Hugo Chávez?

La semana pasada en un parque de Orlando observé algo que me dejó pensando. Durante una escenificación de Star Wars donde ganaron los “buenos”, se le pidió al público que votara vía SMS junto a qué bando preferiría pelear (que es una forma de decir de qué lado estaban). El resultado dio una ventaja ¡al Imperio! de 52% contra 48%.

Al menos dos tercios de ese público llevan la etiqueta demográfica de “millennials” o simplemente “mileniales”. ¿Debe extrañarnos que prefieran al Imperio de Darth Vader sobre la sana paz de Luke Skywalker?

El indiscreto encanto de la picardía

Hay algo en la gente bribona (o abiertamente mala) que atrae a muchos, un je-ne-sais-quois más común de lo que imaginamos. Llaman la atención, mueven los juguitos internos de la gente. Los traviesos, los disruptivos, incluso los déspotas son muy populares, buscados y glorificados. A veces más que los héroes.

Siguiendo con el mundo fantástico de los superhéroes, abundan los ejemplos: Lex Luthor tiene el coco rapado pero gana muchas preferencias secretas. En cambio Supermán todavía no logra cuadrar con Luisa Lane. En la franquicia del murciélago enmascarado, Gatúbela es decenas de veces más popular que ¿cómo se llama? ¡Ah, Batichica!

En Latinoamérica no es diferente: Machete es un héroe con el que no querrás tener un desacuerdo y el Zorro tiene lo suyo de revoltoso y malandrín, al igual que Hans Solo o Deadpool al norte del Río Grande.

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Sobre la Filtración de los Papeles del Paraíso (Datos)

Sobre la Filtración de los Papeles del Paraíso (Datos)

Statista nos muestra cuán profunda y amplia fue la filtración de 1.4 Terabytes de datos financieros de los llamados “Documentos del Paraíso” de Niall McCarthy:

Las actividades impositivas de figuras prominentes en el mundo de los negocios, la política, el entretenimiento y el deporte se han revelado en una filtración masiva llamada “Paradise Papers” (Papeles del Paraíso). Con 1.4 terabytes de tamaño, el tesoro contiene 13.4 millones de archivos y fue hecho público por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación. La fuga se centra en un bufete de abogados llamado Appleby que tiene oficinas en Bermuda, las Islas Caimán, las Islas Vírgenes Británicas, la Isla de Man y las Islas del Canal.

La lista de los expuestos incluye el patrimonio privado de la reina Isabel de Inglaterra, un asistente del primer ministro canadiense Justin Trudeau y la estrella de rock irlandesa Bono, por nombrar solo algunos. La filtración ha ilustrado cómo el sistema financiero extraterritorial está estrechamente conectado con la política global, gigantes corporativos e individuos notables que poseen vastos niveles de riqueza privada. “The Paradise Papers” viene inmediatamente después de otras fugas de datos notables. El más famoso sigue siendo el Panama Papers (Los Papeles de Panama) del año pasado, que fue absolutamente masivo en comparación con 11,5 millones de documentos y un tamaño de datos de 2,6 terabytes.

Para poner esto en perspectiva: eso es 1.500 veces más datos que el vertedero de cables diplomáticos de EEUU de Wikileaks en 2010. Los documentos Paradise Papers son la segunda filtración de datos más grande hasta la fecha a 1,4 terabytes. La compañía en el centro de la tormenta, Appleby, ha negado haber cometido un delito por sí misma o por cualquiera de sus clientes. El cuadro, en inglés:

Statista / NK


Ilustración inicial: composición de Neorika.

How Big was the Paradise Papers Leak? (Data)

How Big was the Paradise Papers Leak? (Data)

Statista shows us how profound and wide was the leakage of 1.4 Terabytes of financial data from the so-called “Paradise Papers” by Niall McCarthy:

The tax activities of prominent figures in the world of business, politics, entertainment and sport have been revealed in a massive leak called the Paradise Papers. 1.4 terabytes in size, the trove contains 13.4 million files and it was made public by the International Consortium of Investigative Journalists. The leak focuses on a law firm called Appleby which has offices in Bermuda, the Cayman Islands, the British Virgin Islands, the Isle of Man and the Channel Islands. The list of those exposed includes the Queen’s private estate, an aide of Canadian Prime Minister Justin Trudeau and Irish rock star Bono, to name just a few. The leak has illustrated how the offshore financial system is tightly connected to global politics, corporate giants and notable individuals holding vast levels of private wealth.

The Paradise Papers comes hot on the heels of other notable data leaks. The most famous is still last year’s Panama Papers which was absolutely massive by comparison with 11.5 million documents and a 2.6 terabyte data size. Just to put that into perspective: that’s 1,500 times more data than Wikileaks’ dump of U.S. diplomatic cables in 2010. The Paradise Papers are the second-largest data leak to date at 1.4 terabytes. The company at the centre of the storm, Appleby, has denied any wrongdoing by itself and any of its clients.

Statista / NK


Initial illustration: Composition by Neorika.

Sobre la “Ley Contra el Odio” en Venezuela

Sobre la “Ley Contra el Odio” en Venezuela

El 10 de noviembre estuve en EVTV de Miami, en el programa “Dígalo Aquí” conducido por José Pernalete y Rayne Anciani. El tema: una “Ley Contra el Odio” aprobada por la internacionalmente rechazada Asamblea Nacional Constituyente de Venezuela, que pretende regular mensajes que instiguen la violencia y la conflictividad en redes sociales y otros medios. En foto, según un tuit: “Presidenta de @ANC_ve Delcy Rodriguez entrega Ley Constitucional contra el Odio, por la Convivencia Pacífica y la Tolerancia a Fiscal General @TarekWiliamSaab y presidente del TSJ @MaikelMorenoTSJ“.

Parte 1:

Parte 2:


 

A 28 Años de la Caída del Muro de Berlín

A 28 Años de la Caída del Muro de Berlín

¿De la edad de la razón a la era de la incertidumbre? ¿Del nuevo orden mundial al nuevo caos globalizado? ¿Del fin de la historia al comienzo de la historia que no imaginábamos? Esperábamos mucho en el avance de la democracia, pero la realidad se impuso de manera diferente y sorprendente en algunos casos?

Fernando Nunez-Noda

Los últimos 30 años podrían calificarse como la “Época de la Incertidumbre”. Nunca el ser humano había tenido tantos conocimientos e instrumentos, pero tampoco una cantidad tan vasta de preguntas sin respuestas

Tras la caída del muro de Berlín, hace hoy 28 años, se pensó que “un nuevo orden mundial” inauguraría el nuevo milenio. Destacó en particular la obra de 1992 El fin de la historia de Francis Fukuyama, según la cual el mundo libre regiría, la democracia sembraría unidad política, sin guerras (o con conflictos muy controlables), fundada en un ciberespacio de liberadora tecnología, todo bajo la mirada atenta de una gran superpotencia: Estados Unidos y su “socia”, la Unión Europea.

No se puede evitar pensar en la era de la razón, a finales del siglo XVIII, cuando los intelectuales franceses soñaron el futuro construido por la razón pura, el intelecto, exilando los bajos instintos que caracterizan a la humanidad, relegando las fuerzas emotivas que han hecho del mundo lo que ha sido. No tuvieron “razón” quienes soñaron ese desenlace, aunque ciertamente la ciencia laica, la separación del Estado y la religión, así como las democracias lograron avances increíbles en el bienestar colectivo.

Luego de la reunificación alemana, muchos vislumbraban la utopía del fin de la historia. Habría bloques, por supuesto, pero el libre mercado sobrepasaría el proteccionismo. La ONU, entonces, asumiría una especie de paraguas mundial, una confederación de países al estilo de Isaac Asimov…

Uff, George Bush padre, cómo te equivocaste (y luego el hijo también, pero en otras cosas) al anunciar ese “nuevo orden”. Unos pocos años hicieron polvo tales “megatendencias” al punto de que, incluso, los expertos han optado por fragmentar la “historia” en microtendencias a plazos más cortos.

La historia quiso continuar

El fin de la Guerra Fría sólo dio paso a un desorden que puso en jaque a todos los organismos multilaterales: la ONU, la OTAN y ni qué decir de la entonces joven Organización Mundial de Comercio. La democracia se impuso en lugares impensables, como Europa Oriental, pero igual ha hecho poca diferencia en los países pobres, que son la mayoría. Y ha experimentado retrocesos o reacomodos nada auspiciosos, como el de Putin en Rusia y el de América Latina, que tuvo un repunte estelar en la década de los años 80, pero sucumbió a la izquierda de inspiración peronista o castrista, que desarrolló un modelo autoritario que fue minando la democracia hasta llevarla a niveles mínimos y casi cosméticos como la de Venezuela.

Tampoco prosperó la auspiciosa “primavera árabe”, condenando a Argelia, Egipto, Libia y otros países a más años de Edad Media política.

El libre comercio es torpedeado por pobres y ricos y nadie anticipó entonces la irrupción de China (donde por cierto tampoco han prosperado los esfuerzos de democratización desde Hong Kong). La globalización se ha cumplido por las fuerzas menos esperadas: en vez del comercio marítimo, ha sido Internet (a mi juicio el mayor invento de finales del siglo XX y acaso de todo el siglo) la plataforma que ha replanteado la mayoría de las cosas.

Pero nada detuvo el genocidio en Bosnia, luego vino Irak 1, el eterno conflicto en el Medio Oriente, Etiopía, Chechenia, Ruanda, Yemen, Irak 2, Palestina, Ucrania, Libia, Siria, Norcorea…

En vez de paz, para 2016 había (según el Índice de Guerras en Progreso de la Universidad de Uppsala) 130 conflictos armados en el mundo, desde escaramuzas entre grupos relativamente pequeños (los “warlords” en África) o guerras a gran escala como en Siria. Con Europa unificada, China, India, la Rusia “neozarista”, el radicalismo islámico y el resurgimiento de algunos movimientos jurásicos revolucionarios, el mundo vive una multipolaridad más caótica que coherente.

Los años 90 y el principio de siglo agregaron más caos: el cambio climático, el 11S, los atentados en Europa y EEUU, Irak 2, la gripe aviar, la crisis de refugiados del Medio Oriente, la irrupción de Norcorea como miembro no esperado del club nuclear. El terrorismo (incluido el ciberterrorismo) se ha diversificado desde el 11A de 2001, ahora incluye -además del arsenal tradicional-, desde califatos hasta atropellamientos y otras formas más descentralizadas de causar terror. Según cifras de los monitores de ciberataques, actualmente ocurre uno en el mundo cada 30 segundos.

El balance del siglo 20 y lo que va del 21, sin duda, será materia de discusión por décadas. Los siglos más científicos y tecnológicos hasta el momento, pero también devastadores: por ejemplo, mientras World Watch estima que no más de 4 millones de personas perecieron por desastres naturales en el siglo 20, la cantidad de seres humanos muertos por guerras, genocidios, tiranías y hambrunas producidas asciende a 188 millones.

A pesar de tener una democracia rocosa, pocos anticipaban en 1988 (cuando se inauguraron las elecciones de gobernadores y alcaldes) que -28 años después- Venezuela estaría sumida en una “dictadura constitucional”, sin poderes autónomos efectivos y con una virtual destrucción de su aparato productivo.

Países designados como Libres (en verde) por Freedom House en su reporte de 2017: “Libertad en el Mundo”, que cubre el año 2016. Nótese que a Venezuela se le considera “No Libre”, al igual que Nicaragua, o Rusia. Obviamente tampoco Cuba, casi ningún país musulmán, la mayor parte de África, China y el sureste asiático.

Este repaso histórico lo ofrezco porque recuerdo que hubo certezas cuasi religiosas (como aquellas que pronosticaron erróneamente el fin del mundo) de una causalidad histórica específica, de un orden democrático y de libre mercado que regiría el mundo.

Enfrentar la incertidumbre de principio

¿Y entonces? ¿Qué podemos aprender de esto? Algo obvio viene a la mente, la misma convicción que ha asaltado a filósofos, físicos y literatos: que el mundo y la realidad son esencialmente impredecibles e inciertos. No importa cuántos indicios tengamos hoy, hay infinidad de factores que afectarán desenlaces de mañana que no conocemos.

Por otro lado, no debería apelar al cliché de que “uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde”, pero ¿saben qué?, en efecto, uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde. En los años 80 frente a la propuesta más audaz en materia política (descentralización), económica (liberación y sinceración) y social (menos poder para el establishment político) el “pueblo” venezolano prefirió apostar por el populismo que siempre ha funcionado en Latinoamérica, que abrió la puerta a intentos de golpe y finalmente a un régimen que no solo ha pulverizado la economía, sino hipotecado el futuro de varias generaciones y abolido la democracia.

Venezuela es un buen ejemplo de lo difícil que es construir y lo fácil que resulta destruir. ¿Cuántas décadas de esfuerzo tomó levantar una industria petrolera de clase mundial? Por lo menos tres. Reducirla a una empresa de tercer mundo no tomó más de unos pocos años. La destrucción del aparato productivo es sencilla, se decreta. Basta quitarle la propiedad a los involucrados, a los interesados y asignar a personas no interesadas o no aptas, excepto en “disponer” de los fondos. En poco tiempo tenemos fábricas abandonadas, silos vacíos, tierras improductivas.

A pesar del poder caótico, nuestra responsabilidad es luchar contra esas fuerzas entrópicas y revertirlas, aunque sea temporalmente. Los habitantes de los países desarrollados también son falibles, egoístas y diletantes, pero tienen un comando en su ADN social que les impulsa a organizarse, a imponer una apreciación por el orden y la ley que sobrepasa las ventajas provisionales del desorden y la dejadez.

Si el mundo es caótico por naturaleza, imaginen si a eso agregamos una sociedad que adora al “dios Caos” de manera incondicional y monoteísta. Para el éxito personal y social el primer deber es luchar contra el caos y transformarlo en un orden que nos beneficie a todos. Comprender que el mundo es incierto y no-lineal, pero que tenemos la necesidad evolutiva de predecir y ajustar las acciones a esas proyecciones.

Y no confiarnos. La paz es un privilegio, no un derecho. La democracia (funcional) es un logro, no una dádiva ni una condición natural. Dar por sentados estos bienes es descuidarnos y dejar que las fuerzas del totalitarismo o del terrorismo actúen frente a ciudadanos demasiado ocupados o distraídos en disfrutar sus bondades.

Así, quizá, reivindicaremos toda la lucha de quienes lograron derribar el muro, de quienes empujaron la democracia en tantos países otrora regidos por dictadores, a quienes promovieron primaveras que vieron muy pronto el otoño y el invierno. Para quienes luchan día a día por la democracia en Venezuela, en Cuba, en China… en un mundo caótico pero maravilloso cuando consigue la libertad y el balance.

Que el “dios del Orden”, un dios bastante lejano y a veces ausente, nos ayude en estos propósitos.

 


Artículo publicado en Vértice News y en Runrunes.
Imagen de Pixabay.
Memorias de Unbound Miami 2017 (Univision)

Memorias de Unbound Miami 2017 (Univision)

Emprendedores, aceleradores, empresarios, corporaciones y usuarios se reunieron en Wynwood para preguntar y responder “¿Qué hay de nuevo?” en el mercado digital en línea.

Por Fernando Nunez-Noda

Publicado originalmente en Univision.com

Unbound Miami (unbound.live/miami2017) se describe como un evento que conecta a las marcas y empresas con tecnologías “disruptivas”. Necesario en una época en la que la explosión tecnológica digital ha pasado de la prolijidad al caos, es decir, una sobreoferta de productos y servicios que cumple perfectamente el principio de que a veces tener demasiado equivale a tener nada.

Lo disruptivo se distingue, salta a la vista, separándose del resto. El segundo día del evento lo visité y aquí les dejo un recuento de lo que vi, escuché y probé.

Virtualidad y Salud

La realidad virtual quiere llegar al usuario. Pero aún no logra que nos metamos en ella, nos invade con pesados “headsets”, así como controladores manuales, y es así como podemos disfrutar de los escenarios en 3D. Con LOFTvr (loftvr.io) caminé una reconstrucción virtual de la plaza Wynwood Walls, en el corazón del “art walk”. Aunque logra muy bien hacernos sentir en el lugar, aún es poco lo que podemos hacer “allí” para construirlo y reconstruirlo. Entendamos que hace falta mucha compresión de datos para lograr que esa virtualidad sea creíble y cambie rápidamente según nuestros movimientos.

Los “millennials” son un segmento clave en cualquier mercado.
Los “millennials” son un segmento clave en cualquier mercado.

Otros proveedores se centraron en simulaciones 3D para el mercado inmobiliario o apps para diseño directo a las impresoras 3D: bisutería, juguetes, maquetas. Nada nuevo, pero indicativo de cuán poderoso e independiente hace al diseñador y al pequeño y mediano empresario.

La salud (healthcare) tuvo buena presencia. Según la Bloomberg News National Poll y otras consultas similares, el “healthcare” es -a finales de 2017- de lejos el tópico que genera más preocupación al estadounidense promedio (triplicando otros como “trabajo” o “terrorismo”).

El mundo de internet y las apps ayudan en aspectos muy específicos, más allá de la información que consultamos en sitios como MD.com. Tomemos, por ejemplo, LifeWallet (lifewallet.com), un sistema de consulta, elaboración de planes de salud y bienestar; y monitoreo de esos planes totalmente virtuales. En este caso su sistema y su app se saltan los intermediarios y amplían la oferta con decenas de proveedores remotos: médicos, paramédicos, cuidadores en todo EE.UU. No obstante su oferta web no es generosa en detalles de cómo se recogen los indicadores de salud del cliente para que le puedan elaborar un diagnóstico a distancia.

Care Angel (careangel.com) es otro asistente de salud virtual aunque, según afirman, con un “toque humano”. Su foco está en la población de la tercera edad, clientes del Medicare y, en cierta forma, los libera de la “localidad” y, al expandir la oferta, (teóricamente) baja los precios. Hay quienes prefieren el contacto directo, otros van por el mejor precio posible. Estos servicios se basan en la reducción de costos por volumen de demanda.

Me gustó PapaPal (www.joinpapa.com) porque es presencial, pero conectado y monitoreado por bits, especialmente para “senior citizens”. Acompañan a la persona, enferma o de la tercera edad en salidas; la ayudan en el uso de tecnología, socializan, las llevan de compras, ayudan con las mascotas; dirigen ejercicios, hacen mandados. En carne y hueso. No es el más completo tecnológicamente, pero está tan lleno de humanidad que resuena.

GamingFrog (gamingfrog.com) trabaja con un mercado enteramente diferente, los juegos de video en línea y pone sobre ellos la posibilidad de apostar. En fase beta, buscan ser “brokers” de juegos. Ya hay un mercado bastante creciente de apuestas en deportes como la NFL o la MLB. Pero esta empresa apunta a un mercado totalmente diferente: los juegos competitivos de consolas, como Call of Duty o Halo. Un mercado de $25 mil millones al año. Me pareció un reto enorme, sobre todo por cómo garantizar la transparencia de la apuesta. Pues a figurarse cómo hacerlo, lo que no podemos dudar es que el mercado es enorme.

Univision estuvo presente en un panel de discusión moderado por Michael...
Univision estuvo presente en un panel de discusión moderado por Michael Silverberg de Unbound. Junto a Matthew Drinkwater, VP de BuzzFeed; Salvador Mata, Director de Investigación de MTV; Nathalie Alvaray, Jefa de Noticias Digitales Locales de Univision conversaron “El Medio, el Mensaje y los MIllennials”.

Más allá de los “dating sites”, Cronvo (cronvo.com) se centra en la conversación. Es un sitio para hablar sobre multitud de temas, de hecho cualquier asunto en interacciones de 60 segundos. Como un encuentro rápido por teléfono IP, anónimo, a través de un app móvil sobre la serie mundial de beisbol, la práctica de un idioma extranjero o cómo preparar una torta. Están en fase beta y será interesante ver (y conversar sobre) cómo les va y cómo logran monetizar su negocio.

Pasé por el stand de Juan Valdéz, la cadena colombiana que internacionaliza el café de ese país, a lo Starbucks. Ya tienen 339 tiendas en el mundo, 230 solo en Colombia y en EE.UU. están probando el terreno con 9 establecimientos. ¿Podrán abrirse paso en el país de las barras y las estrellas? Pues si en sus tiendas un millennial con su laptop o convertible puede montar un plan de negocios o de mercadeo digital, el camino es suyo en el mundo hip de los “entrepreneurs” del mundo digital. Huelga decir que son altos consumidores de café.

La disrupción se comparte

No toda tecnología tiene que ser disruptiva. Pero si logra al menos una leve rotura de paradigmas llama la atención y logra enganchar. Con más de 5 millones de apps activas en IOS de Apple y Android de Google solamente, ya podemos estimar cuán difícil es hacer algo común de manera diferente.

Hay mucho terreno en el “time-sharing”, el modelo de Uber con sus taxis o Airbnb con apartamentos, casas y otras piezas de bienes raíces. Lo que enseñan es que las capacidades ociosas tienen mucho mercado: por los millones de usuarios que querrían usar un servicio así pero no existe, y porque estarían dispuestos a pagar si existiera. Pasó con Uber en Miami. A principios de 2016 el Condado de Miami-Dade decidió darle la licencia. El sindicato de taxistas estimó pérdidas de $1 mil millones y demandó al Condado, sin resultados positivos. En poco tiempo Uber y Lift se engullieron el mercado. Dieron algo que los taxis no podían: inmediatez y pago sin cash. ¿Y qué caracteriza a estos disruptores? Un sistema informático cuya cara al usuario es un app, generalmente móvil, en internet. El Uber en el móvil es la espina dorsal del sistema. Todo lo demás existía antes.

Me llamó la atención, por ejemplo, una empresa para compartir espacio no usado en camiones de carga. Digamos que A está en Miami y lleva una carga a Atlanta. De regreso viene vacío ¿no? Entonces un comerciante que necesite enviar de Atlanta a Miami tiene una oportunidad con A. Y si encima mejora el precio respecto a contrataciones tradicionales de “trucks” tenemos un poderoso modelo de negocios.

El carro de Freebee.
El carro de Freebee. 

A veces, también, la capacidad ociosa la inventa el propio emprendedor. Freebee (freebee.com) es un emprendimiento local con carritos de tipo golf que recorren cuatro zonas de la ciudad. Es un ridegratuito por rutas prefijadas. El conductor comenta sobre lugares importantes y hace diversas paradas. Hasta ahora nada distinto a un tour local, pero como diferenciador está el app móvil. Si el usuario está en la zona cubierta por el tour sabe por dónde van los carros eléctricos en cada momento y viceversa, de modo que el servicio llega a ser personalizado. No hay intermediarios. Al final del día, es en el internet móvil donde florecen estas iniciativas. Estos carros van lento, para que los turistas aprecien los alrededores, pero pueden llegar muy lejos como emprendimiento.

Hay modelos de negocio más tradicionales dentro del app-world, como el de SpeedeTab (speedetab), una red de bares de propietarios independientes, donde se piden tragos e incluso comida, se pagan en línea y se recogen exactamente cuando están listos. Para “saltarse la fila” (Skip the Line), extensivo a una enorme cantidad de variaciones posibles.

Space Wolff (spacewolff.com) busca espacios sin uso para colocarle publicidad: balcones, brazos y piernas para tatuajes temporales, ascensores, t-shirts… lugares no convencionales que le pueden procurar una ganancia a su dueño.

Otro que me gustó fue Dreams Cloud (dreamscloud.com), un espacio para compartir sueños, así como lo leen. Un espacio de “dream-sharing” porque, según sus fundadores, tenemos “unos 100.000 sueños por persona y cerca de diez trillones de sueños al año mundialmente”. Los sueños se estudian, se interpretan, se combinan, pero no había un sitio que reuniera miles y eventualmente millones de sueños para dibujar un cuadro más grande.

No vi utilidad práctica clara, ni perspectivas de monetización pero no importa. Este proyecto es un sueño hecho realidad.

Código

No me extrañó la presencia de escuelas y sistemas educativos de “Código”, una palabra antes “proscrita” pero ahora sincerada en la mente colectiva como lo nuevo “normal”. Sobre todo desde que Tim Cook, CEO de Apple, dijo que globalmente “aprender código es más importante que aprender inglés como segundo idioma”. Las estadísticas señalan que, en el área tecnológica, un aspirante tiene 4 veces más probabilidad de lograr un trabajo si sabe codificar sitios web y aplicaciones.

Muchos países desarrollados están considerando introducir su enseñanza en las escuelas básicas y medias pero, mientras tanto, hay academias privadas como 4 Geeks Academy (4geeksacademy.co) con sistemas presenciales de 16 semanas. Los precios son considerables ($ 6K) y no tienen programas virtuales.

Unbound Miami (unbound.live/miami2017) se describe como un evento que co...
Unbound Miami (unbound.live/miami2017) se describe como un evento que conecta a las marcas y empresas con tecnologías “disruptivas”.  

Más abierta y accesible parece Wyncode (wyncode.co), una academia en el corazón de Wynwood, con intensivos de 10 semanas. Su arsenal incluye lenguajes como Ruby, Rails, Javascript, HTML and CSS para desarrollo web. Sus costos van desde $4k hasta 11,5K dependiendo del tiempo del programa. Organizan Camp Boots para adolescentes.

Apuesto que el año que viene habrá más oferta de aprendizaje de código, para web o desarrollo de apps móviles, con precios más bajos y, quizá (¡oh por favor!) programas parcial o totalmente en línea.

Colombia Presente

El país de Juan Valdez fue protagonista de Unbound con “Bring It On” (http://www.macrorruedasprocolombia.co/miami2017), una sección completa de networking para sus emprendedores, proyectos y alianzas. Con el método de encuentros rápidos, se une la oferta y la demanda, el emprendimiento y la inversión, los dueños de negocios y los posibles aliados.

Se trata de una campaña mundial del gobierno colombiano para mostrar las fortalezas del IT de ese país en áreas como el mercadeo digital, los juegos de video y las “industrias innovadoras”. Esto es justamente lo que tiene que hacer un país para promover su emprendimiento: conectar, abrir caminos, facilitar la sinergia internacional.

Como venezolano confieso que sentí un dejo de sana envidia. En mi país el régimen que gobierna desprecia y aliena todo emprendimiento y modernidad. Mientras tanto el colombiano internacionaliza su talento y lo promueve para generar negocios, es decir, riqueza para su país. ¡Bien por ellos!

Conferencias

Una parte importante de estos eventos es el ciclo de “keynote speeches”, conferencias y disertaciones de líderes y protagonistas de la industria. Entre los invitados hubo altos ejecutivos de divisiones o proyectos digitales de DHL, Pepsico, UNICEF, del Watson de IBM, de Twitter, Google, Oracle y otros grandes y medianos. Lo interesante es conocer lo actual y las tendencias que dominarán el mercado.

Se habló de analítica en tiempo real como guía de las decisiones de la industria; el “internet de las cosas”, es decir, las máquinas hablando entre sí y autoregulándose (hello Blade Runner!); la influencia decisiva de los “social media” en el comportamiento de los medios masivos; las criptomonedas como los protagonistas no invitados a las finanzas internacionales y, en general, cómo hacen empresas y organizaciones para aprovechar, adoptar y vestirse de tecnología para competir mejor.

Univision estuvo presente en un panel de discusión moderado por Michael Silverberg de Unbound. Junto a Matthew Drinkwater, VP de BuzzFeed; Salvador Mata, Director de Investigación de MTV; Nathalie Alvaray, Jefa de Noticias Digitales Locales de Univision conversaron “El Medio, el Mensaje y los MIllennials”.

Los “millennials” son un segmento clave en cualquier mercado. Los más jóvenes son adolescentes y los mayores ya entraron plenamente a la fuerza de trabajo. Su poder de compra combinado ya supera el trillón de dólares (es decir, un millón de millones) y todo negocio quiere una parte.

En el panel se habló de cómo cada participante entendía a los millennials, sobre todo por sus claras diferencias con la Generación Y que los precede. Suelen ser muy abiertos, tolerantes ante las diferencias, liberales y muy conectados a las tecnologías digitales. Globales en todo el sentido.

Alvaray destacó que los millennials son movidos por el activismo social, que les es natural. Respecto a las causas hispanas, les interesa por ejemplo el drama de los “dreamers”, que promueven en redes sociales, contactando líderes del Congreso o procurando abogados pro bono.

El contacto y el feedback con este público es tarea permanente para las unidades informativas de Univision y para ello hacen seguimiento permanente de la analítica de visitas y comportamiento de los visitantes. Hay que recordar que los millennials son usuarios intensivos de internet (nacieron con éste) y, sobre todo, de dispositivos móviles.

Sin embargo, Alvaray no olvida que hay un mundo amplio y vibrante más allá de las pantallas y los teclados. Por eso muchas veces obtiene información de los usuarios de la forma más orgánica posible: “Hablando con ellos”. De viva voz pues ¿oyeron millennials?

Publicado originalmente en Univision.com